Juan Arrabal, nombrado presidente de Honor del ICOM Udea

Más de veinte años alejado de los banquillos y todavía rezuma baloncesto. En su conversación y sus gestos. Juan Jesús Arrabal Román recibirá el viernes 13 de octubre, en el partido de ICOM UDEA contra el Real Betis Energy Plus (2ª Jornada Liga EBA// 20.30 horas) el homenaje que lo hará oficialmente presidente honorario del club. Su nombre está escrito con letras de oro en la historia del deporte de Algeciras.

P: ¿Cómo encaja este nombramiento?

R: Pues la verdad es que no lo esperaba. Principalmente porque la Unión Deportiva Escolar de Algeciras (UDEA) fue el sueño de un importante grupo de maestros que creyeron en el deporte en las escuelas y yo no fui más que uno de ellos.

P: Tantos años que no entrena y aún sigue siendo recordado por la afición de la ciudad. ¿Cómo fueron aquellos años de UDEA?

R: Muy bonitos. Recuerdo que estando en Segunda división hablamos con los jugadores la posibilidad, para la fase de ascenso, de traer alguien de fuera. Ellos dijeron que no, que se hiciese desde el principio de la competición porque luego sería muy duro estar trabajando todo el año y, cuando llegase el momento de la verdad, te quitasen el caramelo de la boca. Llevaban razón.

P: ¿El cambio de cancha del colegio Puerta del Mar al nuevo pabellón hizo explotar el baloncesto y convertirlo unos años en el primer deporte de Algeciras?

R: Hay que tener en cuenta que en Puerta del Mar no cabía el público. Los espectadores tenían que estar con los pies para dentro para no tropezar con los jugadores cuando pasaban. Y ya la federación nos hizo incluso de jugar un año en Castellar porque aquello no podía ser. La explosión llega también porque con las nuevas instalaciones nos permitían ascender, que con lo que teníamos antes no nos dejaban.

P: ¿La autoridad de un entrenador reside en que los jugadores crean en él?

R: Yo ahí lo tuve realmente fácil, porque la mayoría de ellos habían sido alumnos míos desde que eran niños chicos. El recuerdo del maestro te ayuda a contar con una autoridad moral sobre ellos. Luego, cuando se van subiendo etapas, debe emanar de ti y no depender de los recuerdos de los niños. Trabajar con hombres es muy diferente.

P: ¿Le faltó entidad a Algeciras en aquel entonces para haber estado con la élite en la ACB?

R: Vamos a ver. El que quiera llegar a ACB ha de tener dinero y Algeciras tenía lo que tenía. Exactamente igual que hoy. Hacen falta entidades que apuesten por el deporte y no se queden en cubrir el expediente diciéndote que están por el deporte base. Ese es el que nos les cuesta dinero y a ellos les gusta. Cuando trabajas con niños es bueno e importante que haya un referente por arriba, porque ellos van a trabajar por jugar en ese equipo. Al desaparecer el primer conjunto, se cierran puertas para los que van creciendo.

P: ¿Tuvo mono de banquillo al dejarlo?

R: La verdad es que no. Cuando progresamos había que entrenar mañana y tarde pero si tienes un trabajo que te coge las mañanas debes ceder potestades a un segundo entrenador. Y eso, bueno, llega un momento en que te hace dejarlo.

P: En su época vino Quique Gutiérrez a ese instante que me cuenta.

R: Confié en él muchísimo. Era y es un entrenador excelente, con una dedicación tremenda y al que le gusta hacer muy bien el trabajo de base. Se centra en los fundamentos con mucha intensidad.

P: ¿Y el jugador que más le ha marcado de los que ha dirigido, el americano Joe Ward?

R: Ward era un tirador sensacional. De los nacionales, Javi Chica hubiese hecho lo que le diese la gana. Y luego hemos tenido a Phill Stinnie, Keith Robinson , Marvin Alexander, Richi Guillén… Estos dos últimos saben baloncesto. Hay quien se pone la camiseta y lo juega, pero estos dos lo saben, son baloncesto. Lo leen perfectamente.

P: ¿Y de casa… Santi Chico era el entrenador en la pista?

R: Claro, por supuesto. Los bases lo son. Le pasó lo que hablábamos antes como a otros de Algeciras, que por dedicación laboral ya iban con un entrenamiento menos que el resto y eso hace mucho y se nota más a medida que avanza la liga. A José Luis Barroso era precioso verlo lugar. Teníamos a un cachondo mental como Monti. Lo sacábamos de 4 y volvía loco a todo el mundo porque no era un 4 ni borracho. Era un 3 y justito. Lo poníamos con un grande y si le daba distancia anotaba. Si lo encimaba, era tan rápido que lo driblaba y lo dejaba atrás. Un espectáculo. Moi Maguilla era un excelente defensor. Todos tenían algo: Javi Malla, Pepete, Manolo Carretero, Richi Guillén, Ramón García Pineda, Miguel Morales, Manolo Olmedo… Sacábamos jugadores de los colegios, de todos lados.

P: ¿Qué pasará con UDEA en esta nueva etapa?

R: Casi he contestado de alguna forma antes esa pregunta. Si hay dinero se irá para arriba y si no habrá estancamiento. El aficionado prefiere estar primero en EBA que a media tabla en LEB, pero al fin y al cabo para llegar un día a ACB tienes que pasar por LEB. Hace falta dinero. Pero por algún lado había que empezar, ¿No? Si a este esponsor se le unen otros podremos dar un salto más de calidad cada vez.

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