Javier Malla: “Tengo una deuda con el baloncesto a todos los niveles”

Javier Malla posa en el pabellón de Algeciras

Javier Malla es, por encima de cualquier otro calificativo, un luchador. Este algecireño criado en la Bajadilla encontró en el baloncesto el eje central de su vida. Después de dedicarse durante muchos años a entrenar de forma profesional, llegó un pequeño traspiés en forma de enfermedad que no pudo con un hombre acostumbrado a ganar pulsos a cada adversidad que se le ha presentado a lo largo de sus 50 años.

Malla estudió Magisterio en La Línea. Justo al terminar, le surgió la oportunidad de entrar a trabajar en el Ayuntamiento de Algeciras, donde desarrolló toda su carrera profesional durante 28 años hasta llegar a ser coordinador de la Delegación de Deportes.

Esta dilatada experiencia profesional la compaginó con una exitosa carrera deportiva. Nueve ascensos, varias Copas de Andalucía y el estar al frente de la selección española B en torneos internacionales son algunos de sus hitos. Pero antes de todo ello fue jugador en el extinto UDEA, con el que llegó a militar en la Primera División cuando Algeciras era uno de los referentes de toda Andalucía en este deporte.

Tras algunos años de ayudante de Juan Arrabal, en 1994 consiguió el título de entrenador superior y pasó a dirigir al Algeciras, su club de toda la vida. En ese momento comenzaba, con tan solo 28 años, una carrera que le llevó de Algeciras a La Línea (y viceversa), y que le trajo innumerables éxitos deportivos, grandes amistades y el reconocimiento merecido por haber hecho tanto por el baloncesto.

Nos sentamos con el actual entrenador de los Spartans de Benahavís para jugar un partido muy especial. El partido de su vida.

Primer cuarto: El baloncesto, su gran pasión

¿Qué ha pasado este año con el baloncesto en el Campo de Gibraltar? En una comarca con casi 300.000 habitantes solo existe una opción para jugar en categoría sénior, que es La Línea.

Sacar un equipo adelante para competir en una categoría sénior cuesta mucho dinero, y sin patrocinadores es imposible porque los mecenas pasaron a mejor vida. El tema de la crisis ha sido una buena excusa para muchos empresarios, que de alguna forma le han dado la espalda a la sociedad. Pero yo estoy convencido de que Algeciras volverá a tener baloncesto de calidad porque tiene todos los ingredientes: la historia -que es lo más importante-, una gran instalación y una cultura de baloncesto. Solo hace falta que alguien dé ese primer paso acertado. En Los Barrios se vivió una década de baloncesto que era impensable para un municipio tan pequeño. Ahora La Línea lidera la comarca con un proyecto muy serio que yo creo que tendrá gran recorrido.

El baloncesto me ha servido para ver el mundo de otra manera y abrir el espíritu

Ha entrenado baloncesto profesional y también amateur ¿Cuáles son las principales diferencias?

El baloncesto es un juego, y uno juega para divertirse. Si además cobra, no resulta fácil compaginar el juego con el oficio, pero si se es inteligente, se puede conseguir. El baloncesto profesional es más sencillo de llevar: haces un trabajo determinado y se te paga por ello. En categorías amateur es complicado exigir solo con la bandera del deporte y del honor. Pero en defensa de mis jugadores actuales tengo que decir que, a pesar de jugar en 1ª Nacional e independientemente de cobrar más o menos, no dejan de ser auténticos profesionales, porque la profesionalidad no depende exclusivamente de lo que uno cobra.

Y a usted personalmente, ¿le llena de la misma forma entrenar en una u otra categoría?

Uno de los grandes valores que transmite el baloncesto es la humildad, y uno es entrenador del sitio en el que está. Yo he sido entrenador de la liga LEB y ahora lo soy de 1ª Nacional, y no se me caen los anillos por ello. También he sido entrenador de cantera, y he seguido teniendo el mismo afán de superación, intentando actualizarme y aprender de los jugadores cada día.

Algeciras volverá a tener baloncesto de calidad porque tiene todos los ingredientes para ello

Ha tenido ofertas de equipos profesionales, incluso de fuera de España. ¿Qué le ha hecho quedarse cerca de casa?

El pasado verano tuve tres ofertas interesantes pero todas fuera de nuestro país. Cuando dejé Algeciras profesionalmente tuve que tomar la decisión de continuar con mi trabajo de entonces o seguir entrenando. Elegí lo segundo y nunca me arrepentí. Soy una persona muy familiar y en ese momento creo que debía formar parte de la educación de mis hijos. Creo que era más importante este otro aspecto en mi vida. Además, siempre he tenido la suerte de poder realizarme en la proximidad.

Ha comentado que el baloncesto de élite regresará a Algeciras. ¿Tendría futuro un proyecto a nivel comarcal?

Se han hecho muchos intentos, pero somos tan catetos, tan de pueblo, que creo que todavía no estamos preparados para ello. Esa dejación de la localidad no la veo en la comarca, pero sí soy optimista en cuanto a que haya baloncesto profesional en Algeciras, porque si lo que se necesitan son empresas que apuesten por el deporte, en ninguna otra parte de Andalucía hay tantas empresas como aquí. El baloncesto en la comarca necesita que haya alguien que sea capaz de tocar el timbre adecuado, pero de momento no lo hemos tenido.

Uno de los grandes valores que transmite el baloncesto es la humildad

¿Se ve usted haciendo ese papel en un futuro?

Tuve un compromiso serio con el Ciudad de Algeciras hace seis o siete años. Además de como entrenador, estuve implicado como director deportivo para intentar estructurar la cantera del baloncesto algecireño. Conseguimos cinco sectores de Andalucía y fue la culminación de cuatro años de trabajo con los niños, pero no me veo pinta de directivo. De viejo me veo entrenando a niños chicos. Como persona, tengo una deuda con el baloncesto a todos los niveles porque salí de mi barriada gracias al baloncesto, he sido profesional de la gestión deportiva gracias al baloncesto, he tenido el privilegio de ganar dinero con el baloncesto y me moriré haciendo algo con el baloncesto.

¿Por qué no salen jugadores profesionales del Campo de Gibraltar?

Porque no hay entrenadores. O sí los hay, pero no están en activo porque no están ilusionados con entrenar. No existen directivos que transmitan esa ilusión. Nosotros somos la capital mundial de la envidia. En vez de tender puentes para que la gente crezca, aquí se hace todo lo contrario y se divide. Esos entrenadores curtidos que se preocupan por formar a los jóvenes que empiezan, en Algeciras no están al frente de los proyectos baloncestísticos. En La Línea creo que ahora mismo están haciendo un buen trabajo y se les nota.

Echando la vista atrás, ¿cómo valora su trayectoria?

Creo que ha sido buena. Ni soy un entrenador de ACB ni soy un entrenador que no ha tenido la suerte de divertirse entrenando. Me considero un entrenador de tipo medio. Me lo he pasado muy bien y he acumulado muchas experiencias. El baloncesto me ha servido para ver el mundo de otra manera y abrir el espíritu. Personalmente, me doy un aprobado. No soy un pitagorín pero tampoco el último de la clase.

Segundo cuarto: La política, un mal necesario

Desde sus columnas en la Cadena SER habla, a menudo, de ese desencanto que existe en la sociedad con la clase política. ¿A qué se debe y cómo cree que se puede solucionar?

Yo he huido siempre de la política pero ahora mismo está de moda. Es un producto que alguna gente lo ha entendido mal y gracias al cual se ha lucrado de manera fraudulenta, si bien hay grandes políticos que son necesarios en nuestro sistema. Muchos dicen que soy un poco irreverente en mi columna, pero cumplir años e intentar mantener una coherencia te hace ser relativamente parcial. La política es un mal necesario, porque de alguna manera tenemos que organizarnos. El problema es que se ha convertido en un show. Además, los políticos encajan mal, a menos que se les adule. Y la culpa que tienen es que no han sido deportistas. Si hubieran sido deportistas habrían aprendido a ganar y a perder.

La crisis ha sido una buena excusa para muchos empresarios, que le han dado la espalda a la sociedad

Después de todos las distintas tramas de corrupción que se han destapado en los últimos años, ¿por qué se sigue votando a determinados políticos que se sabe que nos han engañado?

Esto que está ocurriendo en España es un tema digno de estudio y tomará dimensión con el tiempo. Por lo general, el ser humano tiene mucho miedo a los cambios, pero yo siempre trato de pensar que todo cambio trae algo bueno. Hay que adaptarse para poder crecer. La vida cambia en un instante. Un 25 de marzo a las cinco de la tarde yo estaba en el sofá de mi casa, y tres horas después estaba ingresado en el hospital. Dos meses más tarde estaban esperando a que me muriera.

El problema de los políticos es que no han sido deportistas. Si lo hubieran sido, habrían aprendido a ganar y a perder

Tercer cuarto: El Campo de Gibraltar, su tierra

Desde fuera puede parecer que el Campo de Gibraltar se reduce al narcotráfico, el tabaco y los monos del peñón, pero cuando lo conoces resulta mucho más complejo. ¿Cómo se ve desde dentro?

Desde el punto de vista geográfico, es una bomba. Podemos estar viendo la berrea del ciervo y en una hora estar navegando sobre las ballenas en el Estrecho. Nosotros decimos que Algeciras es la capital del universo, aunque tengo amigos del norte que ven Andalucía como el norte de África. Y realmente somos más norteafricanos que europeos, pero no lo digo por la geografía sino porque los gobiernos de Madrid nos tratan socialmente como africanos. Y aquí, en el Campo de Gibraltar, hemos tenido unos necios como políticos, tanto de derechas como de izquierdas. Que nosotros estemos incomunicados como estamos y tengamos las infraestructuras que tenemos -siendo el mayor polígono industrial de Andalucía- es culpa exclusivamente de los políticos que nos han representado y de los empresarios que han liderado esas empresas. Existe una deuda histórica con el Campo de Gibraltar a nivel de infraestructuras y a nivel presupuestario. Nuestros políticos no han tenido la fuerza suficiente para defender esa novena provincia que es esta comarca.

Lo que está ocurriendo en España con la política es un tema digno de estudio y tomará dimensión con el tiempo

Ana Mari ‘La Pelá’ comentó en una entrevista para Sanrópolis que haber nacido en el Campo de Gibraltar nos hace tener un concepto muy diferente de la inmigración.

Nosotros somos la carretera de otra cultura, y a la vez somos la carretera de la droga. La droga que consume Europa se hace la foto en Algeciras. Se criminaliza a la comarca porque es por donde pasa, pero no se criminaliza a Europa, que es donde se consume. Son esas incongruencias que necesita el ser humano para disculparse ante ese pecado, por llamar pecado a meterse dos pinchazos o a tragarse media tableta de hachís. Con respecto a la inmigración, en el Estrecho se ha vivido una tragedia humana. En las playas de Tarifa hemos visto gente flotando en el agua esperando a que las olas los saquen a la orilla. Las migraciones continuarán existiendo siempre porque no hay un reparto de la riqueza en condiciones, y mientras eso ocurra, la parte pobre seguirá buscando a la parte rica.

Un 25 de marzo a las cinco de la tarde estaba en el sofá de mi casa. Tres horas después estaba ingresado en el hospital. Y dos meses más tarde estaban esperando a que me muriera

Con respecto al narcotráfico, ¿de qué forma se le explica a los jóvenes que, en lugar de optar por el camino de ganar 20.000€ conduciendo una lancha, deben estudiar una carrera de 4 o 5 años para acabar, en el mejor de los casos, cobrando 900€?

Con educación, que es el único arma que tiene el pobre. Y por desgracia estos que gobiernan lo que hacen es ponerla cada vez más inaccesible. Y, por otra parte, debe existir un rechazo social hacia este tipo de gente. El problema es que la hipocresía y la falta de formación es tal que, además, la sociedad reconoce públicamente a estos personajes, tienen su propio público.

En el Campo de Gibraltar somos más norteafricanos que europeos, pero no por la geografía sino porque los gobiernos de Madrid nos tratan socialmente como africanos

No puede compararse el narcotráfico en el Estrecho con el contrabando de tabaco en Gibraltar pero ¿puede justificarse esto último?

El tabaco, igual que la droga, es una industria. Pasar cajetillas es un delito menor, pero no deja de ser un delito. Y además con un mal socio como Gibraltar, tolerante para lo que le interesa e intolerante para lo que no le gusta. Gibraltar juega siempre con las cartas marcadas porque se lo hemos permitido los españoles. Es una sociedad que ha conseguido tener teta y biberón. Tengo grandes amigos en Gibraltar pero ni me gusta la política del peñón ni tampoco el papel que históricamente ha desempeñado España a raíz de ese mal acuerdo que hizo en 1713. No entiendo por qué siendo tan fácil acabar con el problema del contrabando, no lo hacemos, igual que con la droga. Si España quisiera quitar el hachís del Estrecho o el contrabando de tabaco de Gibraltar, lo quitaba mañana, multiplicando por 100.000 la seguridad en la zona. Lo que no se puede es mandar a una patrulla y un helicóptero a luchar contra gente que es capaz de pasar en cada viaje un millón de euros con una infraestructura de lujo. Y con Gibraltar pasa lo mismo. Su alcalde sabe perfectamente el tabaco que compran. Falta que averigüe quién se lo fuma, porque los monos no son.

La educación es el único arma que tiene el pobre, y por desgracia los que nos gobiernan la ponen cada vez más inaccesible

¿Qué va a pasar con el Brexit?

A mí me encantaría que se hiciera realidad en Gibraltar. Sería una frontera no Schengen, lo cual tendría sus ventajas y sus inconvenientes. Decir esto es muy alegre cuando uno no trabaja en Gibraltar, pero habría que buscar un Plan B facilitado por la Administración. Lo que no puede ser es que sigan siendo europeos a pesar del Brexit. Gibraltar lleva décadas con el ancho del embudo a su favor, en buena medida por la cantidad de ineptos que hemos tenido como políticos. Además, ahora existe una gran fiscalidad de la economía gibraltareña con respecto a la española. No puede ser que haya muchas más cuentas corrientes y empresas que ciudadanos en Gibraltar. Que sea legal no quiere decir que sea moral. Picardo dice que Gibraltar no es un paraíso fiscal, pero se le parece mucho.

Si España quisiera quitar el hachís del Estrecho o el contrabando de tabaco de Gibraltar, lo quitaba mañana

Último cuarto: Final igualado y victoria aplastante

En marzo de 2014 le diagnosticaron un linfoma. ¿Cómo encajó esa noticia?

Psicológicamente me afectó mucho porque uno nunca está preparado para encajar esa noticia así. Me lo detectaron en un grado muy avanzado con muchísima afectación en el cuerpo. No tenía un buen pronóstico, pero la medicina fue excelente (de hecho, estoy muy agradecido al Servicio Público de Salud Andaluz), y yo no quería morirme. Gracias a ese cóctel me libré. Ahora estoy en mantenimiento, tengo mis revisiones y después de dos años me encuentro genial, pero sin duda ha sido el momento más duro de mi vida. También he tenido muchos apoyos que fueron fundamentales pero al final es un tema de tú contigo mismo, tu cuerpo contra la enfermedad. Tuve miedo pero he salido fortalecido de ello porque te enseña muchísimas cosas. Te das cuenta de que realmente estamos de paso. Que todos nos vamos a morir es una realidad, pero que la tuya tenga fecha es lo jodido. El cáncer te abre un mundo nuevo, aprendes a sobrevivir cada día.

Luchar contra el cáncer ha sido el momento más duro de mi vida

¿De qué forma le cambió la vida?

Laboralmente me ha dejado KO. Con 48 años, que estaba en plena efervescencia de producción y con mis hijos en edad universitaria, verme metido en un hospital fue muy complicado. Desde la enfermedad descubres a los verdaderamente tuyos. También le das menos importancia a otras cosas y aprendes a relativizarlo todo. 

El cáncer te abre un mundo nuevo, aprendes a sobrevivir cada día

¿Es un tabú hablar del cáncer en nuestra sociedad?

Creo que antes lo era, pero ahora rara es la familia que no está tocada por la enfermedad. Yo siempre he empleado la palabra cáncer, y hablo de él como una enfermedad más. Lo he llevado con mucha naturalidad y tratando de quitarle todo el dramatismo posible. Creo que es una enfermedad que se controlará y se convertirá en algo crónico, como ocurrió con el SIDA. Lo que hace falta es que la gente que ahora empieza tenga ilusión y ganas de salir para adelante. La actitud del enfermo ayuda mucho, no solo al propio organismo sino a los profesionales que están trabajando contigo. Ahora me dedico también a ayudar a todos los que empiezan. He descubierto un mundo nuevo.

 

Suena la bocina. Termina el partido. Una victoria más. Otro éxito para un hombre acostumbrado a ganar, también en su vida personal. Ha sido un placer, entrenador.

2 Comentarios en Javier Malla: “Tengo una deuda con el baloncesto a todos los niveles”

  1. Todo mi respeto y admiración para Javi, al que conocí cuando él jugaba en los juveniles del Algeciras y yo era entrenador en Puerto Real.

  2. hola javier nos conocemos desde que tu eras un niño y yo una muchachita fuimos vecinos luego pasados los años fuistes entrenador de mi hijo me e alegrado mucho de verte aunque sea en foto un saludo

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